Docencia en las trincheras

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Desde la publicación del último informe PISA 2006 se ha producido una cascada de declaraciones sobre la mala calidad del sistema educativo español, algunas incluso con sonoras salidas de tono, como la del académico con patente de corso. Por lo general, se afirma que las administraciones competentes no quieren ver “la realidad” mientras que los gobiernos de otros países, que han obtenido mejores resultados, están comprometidos con el trascendental y casi místico asunto de la calidad educativa.

Desde otro punto de vista, igualmente utópico, se suele hablar de escuela como si fuera una realidad única, concreta, perfectamente delimitada en su pureza y objetividad. Unos y otros, con frecuencia lanzan sus bienintencionados dardos desde tribunas de prestigio merecidamente adquirido en profesiones distintas de la docente.

El panorama que se describe puede ser aterrador:

En cuanto a las escuelas, las escuelas quedan una y otra vez en un plano sombrío donde los profesores enferman, se deprimen, padecen tendinitis, se denigran o sobreviven con sueldos de segunda fila. Ningún plan de mejora, en caso de intentarlo honestamente, podrá soslayar el sensible aumento de las retribuciones pero, más aún, miles de profesores debieran gozar de jubilaciones anticipadas y bien retribuidas. Deberían dejar sus puestos a enseñantes mucho más jóvenes y aptos, por edad y estilo generacional, de conectar con alumnos de referencias tan radicalmente ajenas a las de su profesor actual 40 o 50 años mayor. “
VICENTE VERDÚ: Miseria de la escuela. ELPAIS.com. 08-12-2007

Pero también los hay entre los que se dedican al oficio de enseñar quienes levantan su voz contra un sistema educativo excesivamente permisivo con el gamberrismo y la indisciplina, que mira para otro lado mientras los docentes viven acosados por sus estudiantes.

Todas las críticas tienen la virtud de recordarnos que la realidad de las aulas no debe ser asumida con fatalidad, sino adaptada a las necesidades siempre cambiantes de un mundo en permanente transformación. Sin embargo, aquellas que se presentan sin la correspondiente propuesta -o cuando la única propuesta es el fácil recurso a la disciplina y la autoridad mal entendida- pueden ser incluso más desalentadoras y paralizantes que la recreación contemplativa.

Es cierto que existen docentes acosados, pero también lo es que existen otros que nunca lo han sido ni lo serán. Es fácil recurrir al catastrofismo, pero es también posible reconocer que en las aulas conviven estudiantes brillantes junto a estudiantes mediocres, estudiantes motivados con objetores escolares, pobres junto a ricos, estudiantes queridos junto a estudiantes menos queridos, indisciplinados junto a educados, sumisos junto a inquietos. En las aulas, como en la calle hay de todo.

Lo mismo se puede decir de los docentes. En un mismo centro educativo pueden convivir docencias diferentes :

  • Empática: transmite el saber por contagio, complicidad, proximidad. Posiblemente al alcance exclusivamente de docentes jóvenes.

  • Alexitímica: transmite el saber por el viejo recurso a la autoridad, disciplinada, rigorista. Juzga el presente a través del pasado. Se origina en la inseguridad y falta de autenticidad. Obsesionada por la evaluación del proceso de aprendizaje. Añorantes de aquellos tiempos tranquilos de la educación selectiva.

  • Vocacional: empieza siendo empática y madura con el paso del tiempo, debido a la mejora de las competencias académica, pedagógica y técnica del docente. Conoce quién tiene dificultades y quién aprende. Defensores de la educación comprensiva. Muy eficaz.

  • Atrincherada: siempre a la defensiva, dolorosa e ineficaz. Conjunción de largos años de ejercicio y carencia de estrategias. Otras veces producto de una personalidad inadecuada. Victima frecuente de acoso.

  • Aparente: preocupada exclusivamente por las apariencias, cumple con sus horas de clase y se rige por la ley del mínimo esfuerzo.

Sin olvidar que cualquiera de nosotros puede desarrollar en momentos diferentes una u otra o una mezcla de varias.

¿Te animas a decirnos qué tipo de docencia es la que predomina en tu claustro? Seguro que hay muchas otras que están fuera de esta tipología. ¿Te animas a caracterizarlas? ¿Podría completarse alguna de las descritas?

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13 pensamientos en “Docencia en las trincheras

  1. José L. Castillo

    Investigador falta. Que busca qué añadir, como perfeccionar una pauta. A pesar de que esté bien. Busca forzar las fronteras y asumir riesgos. Para intentar ir por delante. En mi opinión es el que alimenta a otros, especialmente a los vocacionales.

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  2. Paco Tejero Autor de la entrada

    Sí, es verdad. La innovación en las aulas y en el modelo pedagógico que aplicamos es cuestión de investigación, de búsqueda, de preocupación constante, de proyectos…

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  3. La Tertulia

    Guoo. Yo pensaba que en España estaban bien con la educacion. Soy de Argentina y como se sabe la educacion aqui es un desastre. Sea universitaria o escolar.
    Los docentes acà son aparentes.

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  4. Paco Tejero Autor de la entrada

    Bueno, no están ni bien ni mal, simplemente están. Somos los docentes los que debemos crear un puente entre el presente y el futuro, aunque sin mantener ninguna promesa, salvo tal vez nuestra dedicación. Sin aspavientos, sin fatalismo crítico ni legitimador.

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  5. Pingback: docencia.es

  6. Roser

    Hay el profesorado ” salvador” de los alumnos, grácias a ellos y sólo a ellos tiran para alelante.
    Los de no hacen y no dejan hacer o sea ” El perro del hortelano”.
    El ” hipercrítico” o superfeccionista, nunca funciona nada bién….
    Y seguro que podemos encontrar más..
    Muy interesante ester articulo.

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  7. Rose Mary Díaz Del Valle

    Artículo bien escrito, selección del tema tratado pertinente y mnecesario en la realidad actual del mundo de la docencia,las tipologías acertadas, aunque considero que las mismas deberían estar mas cerca de las que describen el liderazgo: Democrática, autocrática, Participativa, Colaborativa y lesseferiana, podríamos encontrar similiutud en algunas de éstas con las descritas en el artículo. Ello debido a que el docente es un líder en cada grupo que actúa.
    Requerimos más de lo que has entregado hoy día, gracias por compartir tus conocimientos con nosotros. Tu amiga en la Web, Rose Mary

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